Damasco,
16 feb (PL) El Gran Muftí de la República Árabe Siria, Ahmad Badr Eddin
Hassoun, aseguró que la violencia y el ataque externo que hoy padece
este país obedecen al apoyo a las causas árabes y a no arrodillarse ante
dictados foráneos.
Siria está pagando el precio de sus posiciones de principios; su única
culpa ha sido no someterse a presiones externas ni secundar los
proyectos norteamericanos e israelíes dirigidos a fragmentar el Medio
Oriente, afirmó Hassoun durante una entrevista con el canal árabe
satelital al-Mayadeen.
No obstante, la máxima figura religiosa
de esta nación levantina subrayó que el país está curando sus heridas
para empezar a construirse a sí mismo.
El mundo pronto será
testigo del nacimiento de la nueva Siria que ha aprendido nuevas
lecciones y cómo tomar precauciones, debido a las maquinaciones y
conspiraciones urdidas en su contra durante los últimos dos años por
países occidentales, árabes y vecinos, destacó.
De acuerdo con
el Gran Muftí de la República "la libertad surge del pueblo y no desde
el exterior", en alusión a los gobiernos que tratan de imponer
condiciones a Damasco para dirimir el conflicto.
Al mismo
tiempo, mostró un total apoyo al Programa Político presentado por el
presidente Bashar al-Assad encaminado a favorecer un diálogo con todas
las fuerzas políticas sobre la base de la soberanía, la unidad
territorial y el rechazo a toda forma de injerencia.
En este
sentido, el líder religioso señaló que las puertas del país están
abiertas a cualquier persona que quiera participar en el diálogo, sean o
no favorables al gobierno, apuntó.
Hassoun llamó a los eruditos
del mundo musulmán a mirar lo ocurrido en Irak, a dónde llegó Estados
Unidos y una coalición de países occidentales y lo destruyeron bajo el
pretexto de "liberarlo" y "llevarle la democracia", advirtió.
Una receta similar es lo que pretenden imponer los mismos países en
Siria, Sudán, Egipto, Libia, Túnez y en toda la región, concluyó el
Muftí.
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