UN
MUNDO SIN ARMAS NUCLEARES
14/01/2015 15:26 GMT
Escrito por PABLO JOFRÉ LEAL
Se estima, que existen en el mundo
20.500 armas nucleares. Y
hablo de estimaciones porque las cifras exactas suelen ser un secreto
guardado bajo siete llaves, sin que los Tratados llámense START de
reducción de armas entre las dos superpotencias nucleares o Conferencias
sobre desarme hayan podido develar este misterio y menos aún conocer
qué cantidad de armas con poder nuclear tienen algunos como el régimen
de Israel, que ha declarado que ello es un invento de sus enemigos.
EL CLUB DE ARMAS NUCLEARES
A pesar de la negativa de los funcionarios
israelíes de admitir que posee, entre 200 y 400 artefactos nucleares, esa
es una realidad que no sólo científicos de ese país, como John Amorin y
Mordecai Vanunu (que escapó de los territorios ocupados palestinos y
reveló esta información al Sunday Times inglés significándole ser
secuestrado por el Mossad y trasladado a los territorios ocupados donde
se le juzgó por traición) han dado a conocer, sino también informes de
inteligencia filtrados tanto del Mossad como de la CIA y aliados del
régimen de Israel, como son los organismos de Inteligencia de Francia e
Inglaterra. Todos ellos países que han aportado al desarrollo nuclear
israelí. El régimen de
Israel
ha estado desarrollando su programa nuclear para crear armas de
destrucción masiva, desde el año 1958 en el Centro de Investigación
Nuclear del Neguev, vecino a la ciudad de Dimona.
Del
total de armas mencionadas al inicio de esta crónica, cinco mil de
estos artilugios se encuentran desplegados, listos para su uso inmediato
y 15.500 armas no desplegadas. Un 25% de ellas prontas a ser utilizadas
apenas se activen las alarmas y se autorice el uso de esta denominadas
Armas de Destrucción Masiva (ADM).
Del total de cabezas nucleares 11 mil de ellas están en manos de Rusia y
8500 en poder de Estados Unidos. Ambos países con 2200 armas nucleares
desplegadas y prestas para su uso. Francia, la otra potencia nuclear
reconoce la existencia de 300 armas nucleares - 240 de ellas desplegadas
en tres submarinos nucleares - seguida por China que se ha dotado de
240 ADM del tipo nuclear. El Reino Unido posee un arsenal de 250 armas -
de las cuales 185 están desplegadas en cuatro submarinos - Paquistán y
La India, cada uno de ellos con 110 cabezas nucleares. El régimen de
Israel, del cual se estima posee entre 200 a 400 de estos artefactos y
que oficialmente “no existen”. Por parte de Corea del Norte se cree que
posee 10 armas nucleares.
Este es el exclusivo
club de países equipados de un tipo de armas, que sólo ha sido utilizado
en dos ocasiones en el mundo, en agosto del año 1945 cuando Estados
Unidos bombardeó las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki,
mostrando el poder destructor y aterrador de aquellas armas, que dotadas
de 20 kilotones de TNT (es decir, 20 mil kilos de TNT) se encuentran
muy lejos del poder de muerte de bombas que superan los 20 megatones (20
millones de toneladas de TNT) y más , capaces de destruir el planeta
varias veces y que han superado la vieja discusión respecto a si son
armas nucleares tácticas o estratégicas.
Es decir, si se
consideraba que esas ADM del tipo nuclear, eran para uso regular en una
guerra convencional, era mejor usar las armas dotadas de un potencial
explosivo medido en kilotones y se les considera armas tácticas. Si en
cambio la idea era destruir al enemigo de una vez, las armas eran
denominadas estratégicas. Tal distinción visto el actual poder de
destrucción de estos artefactos ha hecho caer en desuso dicha
terminología, pues ya todas las cabezas nucleares tienen una
denominación estratégica, sean en barcos, submarinos, bombarderos o
silos terrestres.
Son 20.500 armas nucleares repartidas en 15
países distintos con la capacidad de exterminarnos varias veces, para
que no quede lugar a dudas, cuando llegue el día, sobre nuestra
irracional decisión. Algunas de estas armas, sobre todo en Corea del
Norte, Paquistán e India están dotadas de mecanismos, que en pleno siglo
XXI, son consideradas armas con rudimentarios mecanismos de fisión
(Bombas Atómicas, a diferencia de gran parte de las unidades operativas
del resto de los países que poseen armamento nuclear, con complejos
mecanismos de fisión-fusión (Bombas Termonucleares, Bombas de Hidrógeno,
que se dividen en dos etapas. El primario que inicia la explosión
mediante la fisión nuclear de Uranio 235 o Plutonio 239 y pasando a una
etapa secundaria mediante la fusión del deuterio y tritio que aumentan
la potencia del artefacto de tal modo de asegurar una total destrucción.
Se agrega estos dos tipos de mecanismos de destrucción la denominada
Enhanced Radiation Weapon (ERW) o Bomba de Neutrones. Arma termonuclear
(fisión-fusión) diseñada para liberar su energía en la forma de
radiación de neutrones y no en energía explosiva.
Este tipo de
armas son las que se desea, por gran parte de la humanidad, el
eliminarlas, sacarlas de circulación. El pasado 8 y 9 de diciembre del
año 2014 se celebró en Viena, la capital de Austria, la denominada
“Vienna Conference on the Humanitarian Impact of Nuclear Weapons”. Allí,
se hicieron presente, representantes de 150 países y, por primera vez,
asistieron delegados de cuatro de los nueve Estados poseedores de armas
nucleares: EE.UU., el Reino Unido, LaIndia y Paquistán. En Viena,
miembros de organizaciones internacionales dedicadas al tema nuclear,
estudiosos y académicos pero también representantes de la sociedad civil
debatieron sobre los impactos en la humanidad de una explosión o prueba
nuclear, sea esta de carácter intencional o accidental. Las miradas
fueron diversas: sanitarias, económicas, sobre sus efectos en el medio
ambiente, la ética y el derecho internacional. Pero, todo ello con una
idea transversal: el uso de las armas de destrucción masiva en su
vertiente nuclear trae aparejada la destrucción de la humanidad.
ISRAEL: AMENAZA A LA PAZ MUNDIAL
Preocupó
también en los coloquios de la mencionada Conferencia, y ha sido tema
de discusión en el seno de las Naciones Unidas y de los países árabes,
la negativa israelí para ceñirse a los controles internacionales, como
suele exigirse a otros países, a los cuales incluso se le imponen
sanciones políticas y económicas. Como ha sido el caso de Irán, al cual
se le persigue y sanciona por desarrollar un programa nuclear al amparo
del derecho que el propio Tratado de No Proliferación (TNP) permite. El
TNP, se firmó el año 1970 y se extendió de forma indefinida en 1995, con
el requisito de celebrar cada cinco años conferencias de revisión.
Es
un tratado, cuyo principal objetivo es limitar la posesión de armas
nucleares a las cinco potencias: China, Estados Unidos, Francia, el
Reino Unido y Rusia, que sintomáticamente son los miembros permanentes
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) y dotado de poder
de veto. Como también impedir que otros Estados posean armas nucleares.
En total, 190 países han firmado el tratado, del que se mantienen al
margen La India, Paquistán, el régimen de Israel y Corea del Norte. El
régimen israelí, gracias al apoyo sostenido e irrestricto de Estados
Unidos, no sólo posee un abundante arsenal nuclear, sino que se
desconoce todo lo relacionado con ello pues se niega permanentemente a
firmar el TNP o permitir el ingreso de inspectores de la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA). Ante la posibilidad de
exigencias mayores, Washington corre presto para salvaguardar esta
conducta violatoria del derecho internacional.
La Conferencia
desarrollada en la otrora capital imperial austro-húngaro, es la lógica
continuadora de las Conferencias de Oslo, celebrada en la capital
noruega en marzo del año 2013 y de la convocada en Nayarit, México de
febrero del año 2014. Se cierra así un ciclo de conferencias sobre el
impacto de las armas nucleares en la humanidad, como anticipo a la
Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación que se llevara a
cabo en junio de este año 2015. El objetivo del encuentro en Viena era
sentar las bases para iniciar primero un proceso diplomático, aupado por
la acción de la sociedad civil, con la clara misión de concretar un
nuevo tratado, que avance hacia la definitiva abolición de las armas
nucleares.
Medio centenar de países, de los que asistieron a Viena
se comprometieron a trabajar en pro de un tratado para el desarme
nuclear, donde el país anfitrión expresó la necesidad de esfuerzo de
toda la comunidad internacional para llenar el vacío legal y lograr su
prohibición y eliminación. La visión y ánimo presente en esta
Conferencia puede ser resumida por las certeras palabras de Akira
Kawasaki de la organización no gubernamental japonesa Peaceboat quien
señaló “Las consecuencias de cualquier uso de armas nucleares serían
devastadoras, de larga duración, e inaceptables. Los gobiernos
simplemente no pueden escuchar esta evidencia y estas historias humanas
sin actuar. La única solución es prohibir y eliminar las armas nucleares
y tenemos que empezar ahora", concluyó Kawasaki.
Algunos días
antes del encuentro en Austria, el 2 de diciembre del año 2014, por una
abrumadora mayoría, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución
presentada por Egipto, titulada “El Riesgo de Proliferación Nuclear en
Medio Oriente”, que refuerza una moción presentada por los países árabes
en septiembre del 2014, que no logró ser aprobada en el seno de la
AIEA. En esta ocasión se insta a Israel “a ingresar al TNP lo antes
posible para no desarrollar, probar o adquirir armas nucleares, para
renunciar a la posesión de armas nucleares y para poner todas sus
instalaciones bajo control de la AIEA de la ONU.
La resolución de
las Naciones Unidas llega en un momento en el que el régimen de Israel
sufre una intensa presión externa por el reconocimiento de Palestina
como Estado independiente. Recordemos que el pasado mes de octubre del
año 2014, Suecia se unió a países como Bulgaria, Rumania, Polonia,
República Checa y Hungría para reconocer a Palestina como Estado. Lo
propio realizaron parlamentos de países como España e Irlanda e incluso
el Reino Unido discutirá el tema y proponer así el reconocimiento del
Estado Palestino. El Parlamento Europeo, a su vez ha declarado su
intención de hacer lo mismo en el transcurso del año 2015.
La
negativa israelí fue acompañada con fuerza por dos aliados de este país:
Estados Unido y Canadá, quienes rechazaron el documento, se abstuvieron
18 países y a favor de la Resolución se pronunciaron 161 países. Para
Estados Unidos este lógico apoyo al régimen de Israel, visto los mutuos
intereses geopolíticos que ambos poseen en la zona y el inmenso poder
del Lobby Judío en Washington (AIPAC) se explica “porque el texto no
logra cumplir con los estándares fundamentales de justicia y equilibrio.
Se limita a expresiones de preocupación por las actividades de un sólo
país” según señaló el embajador de Estados Unidos en la ONU, Robert
Wood.
No sabemos de qué justicia ni que equilibrio son a los cuales se
refiere a no ser la justicia del poder hegemónico y el equilibrio de una
balanza cargada ostensiblemente a un lado.
Al
régimen israelí de Benyamín Netanyahu, como todos los gabinetes de este
régimen desde el año 1948 a la fecha, lo que piensen 161 países y lo
que determine la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU). La
AIEA, los países árabes, los parlamentos europeos le dan, exactamente,
lo mismo. Sin embargo, para esa conducta contumaz, para la proliferación
de su armamento nuclear, a contrapelo de lo que determinan los
organismos internacionales, no existen sanciones, no se bloquean sus
fondos en el exterior, sus diplomáticos, técnicos nucleares, militares y
políticos entran y salen de Estados Unidos y países europeos. No se les
prohíbe el acceso a tecnología nuclear, no tienen problemas en acceder a
medicamentos y productos básicos.
Para el analista
Adrian Salbuchi “Desde hace más de una década, las potencias
occidentales y sus poderosos medios de prensa hacen sonar ruidosas
alarmas acusando a Irán de estar desarrollando armas nucleares, diciendo
que se lo debe detener para que no peligre la “paz” (?) Mundial. De
esta manera baten tambores de guerra contra Irán en nombre de la
“comunidad internacional” donde, como siempre, la “pequeña Israel” es
responsable de buena parte del griterío…”. Para Salbuchi “Los líderes
israelíes parecieran manejar la política exterior de su país en base a
un escenario de conflicto extremo: ¿Qué pasaría si el conjunto
formidable de enemigos musulmanes del régimen de Israel en Medio Oriente
decidieran acorralarlo algún día? Si ello ocurriera, pareciera que los
planificadores militares y políticos del régimen de Tel Aviv tienen una
última carta “comodín” en la manga a la que apropiadamente han dado en
llamar la “Opción Sansón… En la moderna jerga israelí de defensa basada
en el “ser o no ser”, si algún día el régimen de Israel se viera
confrontado con su segura aniquilación por sus enemigos, pareciera que
capitular no es una opción; sí lo es, en cambio, el suicidio. Aquí es
donde entra en escena el arsenal nuclear israelí: pues ante la
posibilidad de aniquilación, Israel podrá decidir usar su arsenal
nuclear para devastar a todo Medio Oriente. Peor aún, algunos rumores
hablan de la existencia de elementos paranoicos en la ultra-derecha
israelí que, no confiando en nadie, habrían decidido también apuntar
algunas de sus ojivas nucleares contra ciertas ciudades europeas. Por
las dudas… De ser esto así, significa que la Opción Sansón propinaría un
golpe muy, muy fuerte”.
La comunidad internacional, a través de
sus organismos políticos y técnicos conoce de esta situación, está en
los informes de Inteligencia de las agencias de Estados Unidos, Francia,
Rusia, Inglaterra, entre otros. Lo ha alertado Irán, los países árabes y
algunos europeos. Latinoamérica ha dado el ejemplo y transita hacia una
zona de desarme nuclear permanente. La AIEA maneja las cifras del total
de armas y la potencia que posee el arsenal nuclear sionista y sin
embargo, no hacen nada, prefieren desviar la vista, acusar a otros, no
exigir que el régimen de Israel se ciña las leyes internacionales.
La
manipulación mediática pretende hacer creer que Irán es un peligro para
la paz mundial, que su programa nuclear de carácter legítimo, tal como
lo establece el TNP amenaza a las sociedades occidentales y se le
imponen sanciones, que el régimen de Israel no conoce a pesar que es una
país que tiene el historial de mayor violencia en Medio Oriente. No nos
equivoquemos, el peligro para la paz regional y con ello para la
posibilidad de desencadenar un conflicto más extenso no es Irán y su
programa nuclear, es el régimen de Israel y su real existencia de armas
nucleares, una política expansionista y decidida a exterminar a todo
aquel que se oponga a sus sueños del gran Israel.
Por
ello se habla, que más allá de las crisis económicas que suelen
fragilizar a aquellas sociedades menos capaces de enfrentar la voracidad
de las multinacionales, o de aquellas crisis medioambientales, que han
elevado los niveles de contaminación de nuestra atmosfera, nuestros
océanos y en general de nuestro frágil ecosistema, la masacre nuclear es
la amenaza mayor a la que nos enfrentamos como humanidad y no se
encuentra en la Península coreana o en la frontera entre Paquistán y la
India, sino que en las instalaciones del Neguev, prestas a usar si la
locura de los halcones israelíes deciden hacerlo. El destacado físico
Albert Einstein, al ser interrogado, visto el bombardeo mortal sobre
Hiroshima y Nagasaki, sobre las armas que se utilizarían en una Tercera
Guerra Mundial respondió “en la Tercera no sé, pero en la cuarta, sin
duda serán palos y piedras”. Por ello se hace indispensable en pensar o
al menos soñar con un mundo sin armas nucleares.
http://www.hispantv.com/detail/2015/01/14/305136/un-mundo-sin-armas-nucleares