La corporación estadounidense Google oficializó la selección de 33 empresas emergentes para su programa Gemini for Startups: Cybersecurity, una iniciativa destinada a acelerar la creación de herramientas de defensa y ciberseguridad mediante inteligencia artificial.
La masiva presencia de 11 empresas ligadas al régimen israelí dentro del foro, lo que representa un tercio del total seleccionado, enciende las alarmas a nivel internacional sobre la consolidación de un monopolio tecnológico-militar financiado por las ‘Big Tech’ occidentales.
Lejos de tratarse de una mera integración comercial, la participación predominante del ecosistema israelí evidencia el uso de plataformas corporativas globales para blanquear y potenciar capacidades de ciberinteligencia y control digital, nutridas históricamente por exintegrantes de las unidades de espionaje de las fuerzas de ocupación.
Peligrosa transferencia tecnológica
A través de esta iniciativa, Google pondrá a disposición de las empresas seleccionadas su infraestructura de IA, sus modelos de lenguaje más avanzados y sus herramientas de procesamiento en la nube.
Lo más alarmante del acuerdo radica en que especialistas de Google Cloud y Google DeepMind trabajarán en colaboración directa con la empresa israelí de ciberseguridad Wiz, coordinando esfuerzos para la creación de sistemas de seguridad autónomos basados en inteligencia artificial.
Esta articulación directa entre los centros de desarrollo más avanzados de Estados Unidos y la industria tecnológica de Tel Aviv representa un riesgo estratégico a escala global.
El traspaso de capacidad computacional y de modelos predictivos a estas firmas incrementa el peligro de que estas herramientas autónomas sean utilizadas para el ciberespionaje, la neutralización de redes soberanas y la vigilancia masiva bajo la premisa de la ciberdefensa.
Estructura corporativa y áreas de despliegue cibernético
El grupo de 11 firmas de sello israelí, ocho con sede en territorio ocupado y tres dirigidas por sus emprendedores desde el exterior, se inserta en un mercado donde cerca del 25% de la capitalización de la Bolsa de Tel Aviv corresponde a la industria de la seguridad informática.
El resto de los cupos del evento se distribuye entre empresas de Estados Unidos, Francia, Arabia Saudita, Irlanda, Reino Unido, Suecia, Polonia y España.
Dentro del programa, las startups centran sus desarrollos en áreas críticas de la arquitectura digital.
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En el ámbito del control de agentes de IA operan firmas como Capsule Security, dedicada al monitoreo en tiempo real; Onyx Security, con paneles centralizados de supervisión; y Alt Security, orientada al análisis de vulnerabilidades.
En el área de infraestructura en la nube operan Native y QIZ Security, mientras que Meta Security aplica algoritmos para el filtrado de datos en seguridad ofensiva. Por su parte, Bold Security, Jazz y ORION Security focalizan sus operaciones en la protección de datos e interceptación en dispositivos finales.
La abrumadora cuota de participación israelí en el foro de Google confirma el avance de una arquitectura cibernética global supeditada a los intereses del complejo militar e industrial de Tel Aviv, respaldada directamente por el capital y la infraestructura de los gigantes tecnológicos de Washington.
Autor: teleSUR - ac - JML
Fuente: Agencias
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