La XVIII Cumbre del BRICS+ (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán e Indonesia), celebrada en Nueva Delhi los días 12 y 13 de septiembre de 2026, dedicó varios párrafos a Gaza y a Palestina [1]. Sin embargo, una lectura atenta de la declaración final revela una sorprendente voluntad de evitar señalar a Israel como responsable de las violaciones que en ella se mencionan. El texto condena «el hambre como método de guerra», los ataques contra la población civil, contra los centros sanitarios y las infraestructuras civiles, así como los obstáculos a la ayuda humanitaria, pero no afirma que Israel sea el autor de estos actos. Hace un llamamiento general a «todas las partes implicadas» para que respeten el derecho internacional humanitario y los derechos humanos. Del mismo modo, aunque menciona las medidas provisionales de la Corte Internacional de Justicia en la demanda de Sudáfrica contra Israel y recuerda la obligación jurídica de Israel de permitir el acceso de la ayuda humanitaria, no constata que Israel haya incumplido dichas medidas. Menciona la «ocupación ilegal» y pide que se ponga fin a la misma, pero sin nombrar a Israel como potencia ocupante responsable de esta situación. Condena el desplazamiento forzoso de los palestinos y las modificaciones geográficas y demográficas de Gaza, sin calificar estas políticas de «limpieza étnica». No menciona ni el genocidio, ni los miles de palestinos detenidos sin cargos ni juicio, ni la violencia y los malos tratos infligidos a los presos palestinos. Incluso cuando se refiere a las violaciones más graves del derecho internacional, el texto evita así culpar directamente al Estado de Israel.
Los BRICS no emplean el término «genocidio» y evitan sistemáticamente denunciar al Estado de Israel, que lo está cometiendo
Esta cautela resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que la declaración se presenta como la de un grupo que pretende hacer oír la voz del Sur global y defender un orden internacional basado en el derecho. Los BRICS no emplean los términos «genocidio» y «limpieza étnica» y evitan sistemáticamente establecer una relación explícita entre las violaciones que mencionan y el Estado de Israel que las comete. Esta formulación permite a los miembros del grupo mantener una posición común mínima sobre Palestina, al tiempo que evitan una condena directa de Israel y, sobre todo, cualquier decisión colectiva que pueda afectar a sus relaciones económicas, energéticas, tecnológicas o militares con dicho Estado. Esta actitud inaceptable debe contrastarse con el aumento o el mantenimiento de los intercambios comerciales de varios miembros de los BRICS con Israel desde octubre de 2023.
Hay otro aspecto que merece ser destacado: lejos de reducirse, los intercambios comerciales de varios países de los BRICS+ con Israel han aumentado desde el inicio de la guerra en Gaza. Entre 2024 y 2025, las exportaciones a Israel aumentaron casi un 54 % en el caso de China [2] y se multiplicaron por diez en el de Rusia [3]. Entre 2023 y 2025, las exportaciones a Israel se duplicaron con creces en el caso de Egipto [4] y aumentaron aproximadamente un 51 % en el de Indonesia [5] .
Estos intercambios abarcan todas las categorías de mercancías y, por lo tanto, no pueden equipararse a entregas de armas. No obstante, contribuyen indirectamente al funcionamiento de la economía israelí: los bienes importados permiten a Israel satisfacer una parte de sus necesidades civiles e industriales y preservar sus recursos para otros usos, en particular los militares. Esta evolución resulta aún más significativa si se tiene en cuenta que los BRICS+, en mayor o menor medida, se presentan como defensores de un mundo multipolar y de una reducción del dominio occidental. En la práctica, sus relaciones comerciales con Israel ponen de manifiesto los límites de esta oposición a la hora de cuestionar de forma concreta la economía que sustenta su guerra genocida en Gaza.
Entre 2024 y 2025, las exportaciones a Israel aumentaron casi un 54 % en el caso de China y se multiplicaron por diez en el de Rusia
La India, que preside los BRICS+ en 2026, ha mantenido importantes exportaciones a Israel. Su caso es especialmente significativo. Las relaciones de la India con la industria militar israelí son muy importantes: empresas indias suministran directamente componentes a fabricantes de armas israelíes y participan en la coproducción de sistemas militares. Así, los documentos aduaneros revelan que, en 2024, las empresas indias exportaron a Israel, entre otros, 554 120 componentes de fragmentación destinados a munición, 50 cuerpos de proyectiles de 155 mm, 99 400 elementos de detonación para munición y piezas metálicas destinadas a vehículos militares. Entre los destinatarios figuran Rafael Advanced Defense Systems, IMI Systems y otras empresas armamentísticas israelíes [6] . La India también participa en la producción de los drones militares Hermes 900 y Hermes 450 junto con Elbit Systems, mientras que empresas indias colaboran en la producción de sistemas de misiles israelíes [7]. Un informe de Amnistía Internacional publicado el 30 de julio de 2026 documenta 2 596 envíos de armas, munición, piezas y componentes desde la India a Israel desde el 7 de octubre de 2023. Entre otros, identifica proyectiles explosivos de 155 mm, ojivas para drones SkyStriker, componentes de ametralladoras y piezas de vehículos blindados. Se trata de exportaciones militares documentadas, incluidas las realizadas por empresas propiedad del Estado indio o controladas por este. Amnistía Internacional registra, en particular, 390 516 componentes para armas ligeras, 564 970 componentes de artefactos explosivos y 298 componentes de vehículos militares [8].
La India, con unas exportaciones totales anuales a Israel que superan los 2 000 millones de dólares estadounidenses, no es, por tanto, solo un importante socio comercial de Israel: se ha convertido en un eslabón de su complejo militar-industrial, incluso durante la guerra en Gaza.
La India es un eslabón del complejo militar-industrial israelí durante el genocidio en Gaza
China, con diferencia el principal país de los BRICS+, y también el principal socio comercial de Israel entre ellos, con más de 20 000 millones de dólares estadounidenses, exporta a Israel drones comerciales (modelos fabricados, entre otros, por DJI y Autel). Estos drones, inicialmente destinados a usos civiles, fueron adquiridos por el ejército israelí y posteriormente transformados y equipados para misiones militares, en particular para lanzar explosivos y granadas y llevar a cabo operaciones de vigilancia y reconocimiento en Gaza. Estas prácticas han sido documentadas por investigaciones de Al Jazeera/Sanad y de +972 Magazine y Local Call, así como por análisis israelíes recientes [9] . Esto demuestra de forma concreta cómo una parte del comercio presentado como civil o comercial puede reorientarse hacia el esfuerzo militar israelí, incluso cuando no se trata, en un principio, de una exportación de armas en el sentido clásico. Por otra parte, la embajada de China en Israel indicaba en abril de 2025 que el Parque de Innovación China-Israel de Changzhou acogía «cerca de 300 empresas israelíes y empresas conjuntas chino-israelíes», así como unos 60 proyectos de cooperación tecnológica bilateral. Pero esta no es la cifra total de empresas israelíes presentes en China. El parque de Changzhou es solo uno de los principales centros de esta presencia.
Por otra parte, Brasil suministra determinados componentes e insumos destinados a la industria militar israelí, en particular a través de las actividades de empresas vinculadas a Elbit Systems.
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) ocupan una posición diferente: no son un proveedor militar importante de Israel, pero mantienen una estrecha cooperación con su industria de defensa y le compran sistemas de armas y tecnologías militares.
La profundidad de las relaciones económicas entre los EAU e Israel resulta especialmente llamativa. En 2025, unas 600 empresas israelíes operaban en los Emiratos Árabes Unidos, según datos facilitados por el ministro de Economía israelí, Nir Barkat, y recogidos por Bloomberg. Esta cifra, lejos de disminuir con la guerra en Gaza, fue confirmada de nuevo en 2026 por Global Finance. Por su parte, más de 200 empresas emiratíes habían establecido, ya en 2023, colaboraciones o desarrollado actividades en Israel, según la Cámara de Comercio de Dubai. La dinámica económica iniciada por la normalización de 2020 y los Acuerdos de Abraham ha continuado, por tanto, a pesar de la guerra en Gaza.
Por el contrario, entre los países BRICS, hay que destacar el papel especialmente valiente de Sudáfrica, que ha presentado en Diciembre 2023 una demanda ante la Corte Internacional de Justicia contra Israel por genocidio y sigue, en 2026, defendiendo activamente este procedimiento. Sin embargo, esta postura se ve gravemente contradicha por el mantenimiento de las exportaciones sudafricanas de carbón a Israel: alrededor de 1,8 millones de toneladas en 2025. Pretoria invoca, en particular, las normas de la OMC para justificar su continuación. Esta contradicción resulta aún más difícil de aceptar si se tiene en cuenta que la energía suministrada contribuye al funcionamiento de la economía israelí, tal y como proclama Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados: «Los conglomerados extractivos y mineros, al tiempo que proporcionan fuentes de energía civil, han alimentado las infraestructuras militares y energéticas de Israel, ambas utilizadas para crear condiciones de vida destinadas a destruir al pueblo palestino». [10]
La crítica sin concesiones que hay que dirigir a los BRICS+, que mantienen y en varios casos intensifican su colaboración con Israel, no debe hacernos olvidar los principales apoyos de Israel en su empresa genocida: Estados Unidos y los países de Europa occidental. Washington ha suministrado las armas necesarias para llevar a cabo una campaña militar genocida y, al mismo tiempo, ha protegido a Israel frente a parte de las presiones ejercidas en las instituciones internacionales.
A partir del 7 de octubre de 2023, Estados Unidos aceleró considerablemente sus suministros militares a Israel. Ya desde los primeros meses de la guerra, Washington organizó un auténtico puente aéreo de municiones y equipamiento. A finales de junio de 2024, ya habían entregado al menos 27 100 bombas y misiles, entre ellos 14 000 bombas de 2 000 libras, así como decenas de miles de proyectiles de artillería y de carro de combate [11].
En febrero de 2025, la administración de Trump notificó nuevas ventas de armas por valor de casi 3 000 millones de dólares, que incluían, en particular, 35 529 bombas de 2 000 libras y 4 000 ojivas penetrantes, mientras que la ayuda militar se aceleró aún más en marzo de 2025 [12] . Esta política continuó en 2026: Estados Unidos sigue siendo, con diferencia, el principal proveedor de armamento pesado de Israel, por delante de Alemania e Italia.
Estos envíos masivos de armas por parte de Washington han permitido a Israel llevar a cabo una política genocida contra la población palestina.
Entre octubre de 2023 y agosto de 2026, más de 73 000 palestinos y palestinas fueron asesinado/as en Gaza, según los datos del Ministerio de Sanidad palestino recogidos por la ONU. A 31 de diciembre de 2025, entre las 71 444 personas fallecidas identificadas figuraban 21 283 niños y niñas y 10 983 mujeres, lo que supone más del 45 % de las víctimas. En enero de 2026, según Reuters, el propio ejército israelí admitió que la cifra de unos 70 000 muertos era, en general, creíble [13].
Sin embargo, este balance sigue siendo incompleto. Miles de palestinos y palestinas siguen desaparecido/as, probablemente sepultado/as bajo los escombros. El Ministerio de Sanidad estimaba en agosto de 2026 que aún no se habían contabilizado varios miles de personas fallecidas más, sobre todo entre las familias enteras desaparecidas bajo los bombardeos. Por lo tanto, el número real de víctimas es necesariamente superior al balance oficial.
A esto hay que añadir la magnitud de los daños. Según la evaluación conjunta del Banco Mundial, la ONU y la Unión Europea publicada en abril de 2026, más de 1,2 millones de personas, es decir, cerca del 60 % de la población de Gaza, han perdido su vivienda [14]. Cientos de miles de viviendas, así como las infraestructuras sanitarias, escolares, hidráulicas y energéticas, han quedado destruidas o gravemente dañadas.
Conclusión
La crítica fundamental dirigida a los BRICS+ es, por tanto, clara: no están tomando las medidas necesarias para sancionar a Israel y varios de ellos siguen manteniendo relaciones comerciales con su Gobierno neofascista y, en algunos casos, incluso cooperaciones militares.
No se puede pretender defender a Palestina mientras se alimenta, directa o indirectamente, la economía y el aparato militar del Estado que destruye Gaza y refuerza la política de apartheid, ocupación y colonización. La verdadera solidaridad no se mide por las declaraciones de las cumbres, sino por las decisiones concretas que estas conllevan.
Hay que poner en práctica lo que propone la campaña BDS (Boicot, Desinversión, Sanciones): embargo militar, cese de las transferencias de armas, desinversión de las empresas e instituciones implicadas en los crímenes cometidos contra los palestinos, boicot a las empresas cómplices y ruptura de determinadas relaciones institucionales, en particular las académicas, culturales y deportivas [15]. Las condenas verbales no bastan: los Estados deben dejar de proporcionar a Israel los medios económicos, financieros, militares e institucionales que permiten la continuación de sus políticas.
Notas
[1] Declaración de Nueva Delhi del BRICS: «Construir para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad», Declaración de los jefes de Estado y de Gobierno de la 18.ª Cumbre del BRICS, Nueva Delhi, 12 de septiembre de 2026, apartados 30-34, dedicados a Palestina, Gaza y los territorios palestinos ocupados. El apartado 30 aborda, en particular, la aplicación del alto el fuego, el envío de ayuda humanitaria, la violencia persistente en Gaza y la oposición a las políticas destinadas al desplazamiento forzoso de los palestinos; el apartado 31 reafirma los derechos del pueblo palestino, en particular su derecho a la autodeterminación y al retorno, el apoyo a la plena adhesión del Estado de Palestina a la ONU y a la solución de dos Estados; el apartado 32 condena el desplazamiento forzoso de la población palestina y las modificaciones geográficas y demográficas de Gaza, y menciona la necesidad de poner fin a la «ocupación ilegal»; el apartado 33 aborda las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, en particular el uso del hambre como método de guerra, los ataques contra la población civil, los centros sanitarios y las infraestructuras civiles, así como la obstrucción de la ayuda humanitaria, y menciona las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia en el caso Sudáfrica contra Israel; el apartado 34 se refiere, en particular, a Jerusalén y a la protección de los lugares sagrados. Texto íntegro de la Declaración de Nueva Delhi de los BRICS, publicada el 12 de septiembre de 2026 en la página web oficial de la India: https://www.pmindia.gov.in/en/news_updates/brics-new-delhi-declaration-building-for-resilience-innovation-cooperation-and-sustainability-september-12-2026, consultado el 13 de septiembre de 2026
[2] Entre 2023 y 2025, las importaciones israelíes procedentes de China aumentaron un 28 %, pasando de 16 330 millones de dólares a 20 790 millones de dólares. Cabe señalar que, entre 2023 y 2024, habían descendido hasta alcanzar los 13 530 millones de dólares. En cambio, entre 2024 y 2025, en pleno genocidio, aumentaron considerablemente, pasando de 13 530 millones de dólares a 20 790 millones de dólares, lo que supone un incremento del 54 % en un año.https://trendonify.com/imports/israel/china consultado el 13 de septiembre de 2026.
[3] En 2025, las exportaciones rusas a Israel registraron un fuerte aumento con respecto a 2024, pasando de 238 millones de dólares a 2.360 millones de dólares. Por lo tanto, se multiplicaron por diez. Los principales productos exportados son acero y hierro en diversas formas (por más de mil millones de dólares), cereales por valor de 460 millones de dólares y combustibles por valor de 291 millones de dólares. Fuente:https://tradingeconomics.com/israel/imports/russia, consultado el 14 de septiembre de 2026.
[4] Las exportaciones egipcias a Israel pasaron de 145,31 millones de dólares en 2023 a 284,22 millones en 2024 y a 304,06 millones en 2025. Por lo tanto, se han más que duplicado entre 2023 y 2025 (+109 %). Fuente: UN Comtrade, datos recogidos por Trendonify, «Egypt Exports to Israel»,https://trendonify.com/exports/egypt/israel, consultado el 14 de septiembre de 2026.
[5] Las exportaciones de Indonesia a Israel alcanzaron los 250,18 millones de dólares en 2025, frente a los 165,77 millones de 2023, lo que supone un aumento de aproximadamente el 51 %. Fuente: UN Comtrade, datos recogidos por Trading Economics, «Indonesia Exports to Israel»,https://tradingeconomics.com/indonesia/exports/israel, consultado el 14 de septiembre de 2026.
[9] Al Jazeera/Sanad, «Israel adapta drones comerciales de DJI para bombardear y vigilar Gaza», 8 de mayo de 2025; +972 Magazine/Local Call, «Como un videojuego: Israel impone las evacuaciones de Gaza con drones que lanzan granadas», 10 de julio de 2025; INSS, «Del rojo al azul y blanco: la necesidad estratégica de desarrollar la industria israelí de drones», 7 de julio de 2026https://www.inss.org.il/publication/israeli-drones/, consultado el 14 de septiembre de 2026. Las investigaciones documentan, en particular, el uso de DJI Agras, Mavic y Avata, así como de drones Autel EVO, modificados o empleados por el ejército israelí en Gaza.
[15] Comité Nacional del BDS, «Este Ramadán, intensifiquemos el boicot a las empresas implicadas en los crímenes de Israel contra los palestinos», 2026: el movimiento hace un llamamiento a «poner fin a la impunidad» de Israel mediante «medidas de rendición de cuentas significativas» y a boicotear, desinvertir y sancionar (Boycott, Divest, Sanction), https://bdsmovement.net/news-type/action-alert?page=1&utm Comité Nacional del BDS, «The Military Embargo is Here», 26 de abril de 2025: el BDS insta a imponer un embargo militar a Israel y afirma que los Estados terceros deben tomar medidas para poner fin a su complicidad con el genocidio, la ocupación y el apartheid israelíes. https://bdsmovement.net/Military-Embargo-Is-Here consultado el 14 de septiembre de 2026.