
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqaí, denunció este domingo que los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones energéticas de Irán constituyen un “crimen de lesa humanidad” y una “guerra química deliberada”, advirtiendo que la liberación de materiales tóxicos pone en riesgo la vida de millones de personas y tendrá consecuencias más allá de las fronteras del país.
En un mensaje publicado en la red social X, Baqaí calificó la agresión como una escalada peligrosa, señalando que, al atacar depósitos de combustible, las fuerzas atacantes han provocado la dispersión de sustancias peligrosas y tóxicas en el aire. “Esto envenena directamente la vida de las personas, destruye el medio ambiente y amenaza la vida de millones de personas”, afirmó el portavoz, quien subrayó que el impacto de este desastre ambiental no se limitará al territorio iraní. El diplomático iraní enfatizó que estas acciones constituyen simultáneamente crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio. La declaración oficial busca poner de relieve lo que Teherán califica de un “ataque deliberado” no solo contra su soberanía, sino también contra la salud y seguridad de su población civil y el entorno natural.
Israel ataca instalaciones petroleras y deja un Teherán apocalíptico: nube tóxica y bombardeos continuos
Por Diego Álvarez Patilla
Israel aboca a la desolación a Teherán, con la novena jornada de bombardeos consecutivos sobre la capital iraní. Este domingo, los ataques de madrugada del Ejército israelí sobre cuatro instalaciones de almacenamiento de petróleo y un centro de transferencia de productos petrolíferos han generado una nube tóxica, mezcla de lluvia, humo y crudo.
Al menos cuatro conductores de camiones cisterna han muerto y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, ha dicho que el ataque a gran escala marca una «nueva fase peligrosa» del conflicto y constituye un crimen de guerra.
«Al atacar depósitos de combustible, los agresores están liberando materiales peligrosos y sustancias tóxicas al aire, envenenando a civiles, devastando el medio ambiente y poniendo en peligro vidas a gran escala”, ha escrito Baghaei en X.
El derrame de petróleo procedente de los depósitos destruidos por los ataques israelíes se ha filtrado a parte del sistema de alcantarillado de Teherán, provocando un «río de fuego» en algunas calles de la capital iraní. Teherán ha estado envuelta en una espesa nube negra y se han reportado gotas de lluvia negras.
Israel ha justificado la acción militar asegurando que ese combustible no era de uso civil, sino que iba a ser empleado por las fuerzas armadas de la Guardia Revolucionaria iraní. Como consecuencia, el gobernador de la provincia de Teherán ha reducido la cuota de combustible personal de 30 litros (7,9 galones) por día a 20 litros (5,2 galones).
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha asegurado este domingo que su país no tiene planes de atacar la industria petrolera o la infraestructura energética de Irán, distanciándose de la reciente ofensiva de Israel contra depósitos de combustible.
Israel golpea el Cuartel de la Fuerza Espacial
Los ataques israelíes no se han quedado ahí, sino que el Ejército asegura que ha «desmantelado» en Teherán el Cuartel General de la Fuerza Espacial de la Guardia Revolucionaria de Irán, que incluía instalaciones de investigación espacial y desde donde, dice, se controlaba un satélite lanzado en agosto de 2022 con el que Irán «observaba al Estado de Israel y sus residentes».
En un comunicado, el Ejército informó de que concluía una nueva oleada de ataques a la capital iraní, en la que también atacó 50 búnkeres de munición, una base de la milicia Basij, un centro de mando interno y un complejo de la Guardia Revolucionaria.
Sin embargo, pocas horas después han ejecutado una nueva ola de bombardeos «a gran escala» en Teherán y otras posiciones de la República Islámica de Irán. Los ataques de Israel y Estados Unidos en Irán se han cobrado la vida de más de 1.300 personas desde el 28 de febrero.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqaí, denunció este domingo que los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones energéticas de Irán constituyen un “crimen de lesa humanidad” y una “guerra química deliberada”, advirtiendo que la liberación de materiales tóxicos pone en riesgo la vida de millones de personas y tendrá consecuencias más allá de las fronteras del país.
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