Expresidente de Colombia alerta sobre el hiperfascismo y la tecnosumisión. Propone una estrategia de resistencia basada en la ciencia y la humanización de la tecnología

Insistió en que la batalla comunicacional es fundamental y que la izquierda no debe caer en la trampa de la manipulación. Foto: EFE
3 de septiembre de 2026 Hora: 16:58
El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, emitió una severa advertencia sobre la llegada del hiperfascismo a Latinoamérica, un sistema que, según su análisis, se sostiene sobre la tecnosumisión y el control policial, y ante ese escenario propuso una estrategia de lucha basada en la resistencia, algoritmos humanos y la batalla comunicacional. En entrevista concedida al diario La Jornada, Petro analizó la coyuntura geopolítica regional, su relación con la Administración de Donald Trump y los mecanismos de manipulación masiva que operan en la actualidad a través de la inteligencia artificial.
Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue la denuncia sobre lo que Petro conceptualiza como la «matriz de la mentira». Describió el entorno digital actual como un «caparazón planetario» donde la realidad es distorsionada sistemáticamente.
Hizo referencia a la proliferación de granjas de bots. Según su análisis, estos no son perfiles humanos, sino algoritmos diseñados para reaccionar automáticamente contra los líderes latinoamericanos con el objetivo de degradar la discusión política y fomentar el insulto.
Advirtió que la intención final de esta matriz de falsedad trasciende la política. «La intención de esa matrix es esclavizar al ser humano y no se trata solamente de una cadena física, sino mental», explicó, añadiendo que esta esclavitud cognitiva tiene como fin último permitir la explotación desmedida de los recursos naturales no renovables por parte de grandes corporaciones.
Para enfrentar esta amenaza, Petro enfatizó que se requieren herramientas exactas. «Se requieren matemáticas, porque es un ataque matemático, algorítmico», señaló, advirtiendo sobre la manipulación tanto de la opinión pública como de los resultados electorales mediante el uso de bots.
Tensiones geopolíticas y el «grupo de poder» en Washington
Petro relató momentos de tensión que marcaron su relación con la Administración Trump, los cuales, según el exmandatario, se intensificaron tras su postura frente a los conflictos en Oriente Medio. El político colombiano describió situaciones de alto riesgo, incluyendo alertas sobre movimientos de la Armada de EE.UU. cerca de las aguas colombianas y la amenaza de ataques directos, comparando el escenario con el bombardeo a Caracas el 3 de enero pasado.
Detalló cómo la intervención de sectores que él denomina los «Estados Unidos profundos» fue crucial para evitar un conflicto armado. Un congresista republicano advirtió a la Embajada colombiana sobre la inviabilidad de atacar a un aliado histórico, lo que derivó en una comunicación directa con Trump.
Sobre su visita a Washington, Petro destacó la importancia de mantener la soberanía y la dignidad diplomática. En la Oficina Oval, Petro buscó establecer un diálogo de «tú a tú», evitando posturas de sumisión, y apeló a los orígenes compartidos de las repúblicas estadounidense y latinoamericanas en torno a la libertad, utilizando como símbolo histórico el mechón de cabello que George Washington regaló a Simón Bolívar.
No obstante, expresó su preocupación tras sus últimas interacciones con el Gobierno estadounidense. Petro concluyó que «el hombre ya no está del todo al mando», sugiriendo que existen facciones dentro del poder estadounidense que toman decisiones más graves y que operan con espacios de opacidad respecto a la figura presidencial.
El tecnofascismo, la robotización y la crisis global
Ante la pregunta sobre si el progresismo y la izquierda latinoamericana han fracasado frente a estas nuevas formas de totalitarismo, Petro rechazó esa premisa y consideró que los pueblos están en un proceso de aprendizaje frente a un enemigo que anteriormente no era visible. «Vivimos un totalitarismo mil veces superior al que pudo crear Hitler», sentenció, definiendo al adversario actual como un tecnofascismo que debe ser derrotado mediante la educación y el pensamiento crítico.
Petro adelantó que su próximo libro abordará el proceso de robotización y la IA. Según su tesis, la lógica económica actual conduce inevitablemente a una crisis de sobreproducción y baja demanda a una escala gigantesca. Ante este escenario, el expresidente se plantea la interrogante de cómo los centros de poder buscan controlar a la humanidad para evitar que se vuelva insurgente.
Consideró que el sistema imperante responde con la instauración de un modelo basado en el control policial, el uso de misiles y el genocidio, advirtiendo sobre el riesgo de un «holocausto humano» y la barbarie como métodos de contención social.
Injerencia en Colombia y redes globales de desinformación
Al abordar la situación política de Colombia, Petro fue enfático en sus críticas al actual mandatario, a quien calificó de ilegítimo. Petro afirmó que Abelardo de la Espriella «jura obedecer, antes que al pueblo colombiano, al Gobierno de Trump», lo que, en sus palabras, convierte a la nación en una colonia y al mandatario en un «virrey» designado por intereses extranjeros.
Además, vinculó a De la Espriella con el paramilitarismo y el narcotráfico, señalando su posterior refugio y ejercicio legal en Estados Unidos.
Sobre el panorama electoral y mediático, Petro advirtió sobre la operación de medios y plataformas como La Derecha Diario, vinculándolos a operadores internacionales que ya han actuado en Argentina, Bolivia y Chile. «No es un caso sólo colombiano, es un asunto que tiende a volverse global», explicó, identificando a un centro de poder privado de escala mundial, conformado por multimillonarios dueños de la inteligencia artificial y las redes sociales, como el arquitecto detrás del surgimiento del hiperfascismo contemporáneo.
El contrataque: algoritmos humanos y resistencia
Frente a este panorama, Petro propuso una estrategia de resistencia basada en la ciencia y la humanización de la tecnología. Insistió en que la batalla comunicacional es fundamental y que la izquierda no debe caer en la trampa de la manipulación.
«Hagamos algoritmos sin falsear la realidad, es decir, con gente real y razonando, así nos equivoquemos porque la equivocación es humana, no de máquinas», concluyó Petro, quien destacó que la construcción de softwares protectores y la educación en matemáticas son las herramientas esenciales para blindar a los pueblos de la región frente a la manipulación algorítmica y la tecnosumisión impuesta por los nuevos poderes globales.
Autor: teleSUR odr
Fuente: La Jornada
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