26
agosto

El
presidente egipcio Mohamed Morsi va a posicionarse con
China e Irán para reequilibrar la región, ha dicho a RT Michael Hughes, estratega de política exterior de la sede en Washington del
New World Strategies Coalition.
Egipto ha dependido de la ayuda norteamericana durante décadas,
llegando a recibir más de mil millones de dólares al año. Ahora, el
presidente Mohamed Morsi está acercándose a China la próxima semana en
busca de inversión, enviando un mensaje claro de que está tratando de
equilibrar la situación, alejándose de Occidente.
Egipto necesita dinero en efectivo inmediato de los EE.UU., el FMI y
las monarquías del Golfo, pero en cuanto a los intereses geopolíticos de
El Cairo, “a largo plazo los egipcios quieren mejorar su relación con
China, que puede llenar el vacío de modo que no tengan que confiar en Occidente nunca más”, reveló Hughes.
A cambio Beijing evidentemente necesita acceso al Mediterráneo y
algunas prioridades del Canal de Suez, algo que los EE.UU. están
recibiendo en la actualidad, cree Hughes. Aunque al principio parece que
China no pide mucho, la verdad es que esas dos cosas son bastante
grandes porque Beijing desea acceso al puerto, dijo.
“Ellos quieren aliarse con los no aliados. Aliarse con Egipto y
llevárselo de los EE.UU. es una victoria para China”, afirmó Hughes.
No es ningún secreto que, después de
China, el presidente Morsi se dirigirá a
Irán,
una de las espinas principales de Occidente en estos momentos. Dadas
las tensiones en curso sobre los proyectos nucleares de Teherán, es un
movimiento bastante provocativo.
Sin embargo, la sensación entre El Cairo y Teherán es mutua, insiste el analista de política exterior.
“El vínculo tácito aquí es Israel”, dijo Hughes, explicando que
Egipto puede aprovechar su relación para presionar a Israel para poner
fin a esta habladurías acerca de bombardear Irán.
“Aquí está la conexión, porque Morsi empieza a parecer un genio
geopolítico. Si es capaz de sacar esto adelante, si es capaz de hacer a
Israel dar un paso atrás con la cosa de “
bombardear Irán“, sería bastante asombroso”, dijo Michael Hughes.
“Después de todo, si Egipto considera a Irán como un socio, no
tendría que depender de los EE.UU. o Israel, y podría compensar y
contrarrestar a las monarquías del Golfo”, explicó Hughes, diciendo que
los Hermanos Musulmanes que representa Morsi tienen un montón de
problemas con Arabia Saudita.
“Es una dinámica interesante. A pesar de que los
Hermanos Musulmanes son sunitas – e Irán es
chiíta – tienen mucho en común contra el Reino de Arabia Saudita.
El acercamiento de Egipto con Irán es, por supuesto, irritante para
Israel. Los EE.UU. están preocupados por la violencia latente en la
región de la frontera del Sinaí, con la secretaria de Estado, Hillary
Clinton, buscando el diálogo entre los dos países.
Aunque lentamente, la Hermandad Musulmana – y Egipto, donde han
llegado al poder – van a distanciarse de los EE.UU. y en última
instancia, Israel va a entender que van a tener que entenderse, señaló
Michael Hughes. Así que Israel y Egipto tendrán que resolver su disputa
sobre el Sinaí.
A largo plazo, Israel se dará cuenta de que Egipto tiene todas las
bolas en su campo, porque Israel es vitalmente dependiente de los
tratados con Egipto – lo que asusta a Tel Aviv a muerte.
Con el presidente Morsi a la cabeza, Egipto va a ser un jugador
importante – y pronto, Morsi va a reequilibrar la región, predice
Michael Hughes.
“Morsi es bastante brillante. Él tiene un final en mente. No sabemos
cual es. Esperamos que no sea un califato”, reconoció Michael Hughes.
“Creo que
Irán y Egipto van a compensar a Arabia Saudita y EE.UU.”, concluyó Hughes.
Fuente: Aquí
Visto en : La Proxima Guerra