
alresalah.ps/ Resumen de Medio Oriente, 10 de noviembre de 2025.
Foto (archivo) Combatientes de Al Qassam
Bajo los escombros de la devastada Rafah, la suerte de varios combatientes de
la resistencia palestina atrapados en los túneles de la ciudad se ha convertido
en uno de los temas más delicados tras el acuerdo de alto el fuego del 10 de
octubre de 2025. Esta cuestión no es meramente humanitaria ni militar, sino
un elemento central en los cálculos estratégicos entre Hamás e Israel, y se
considera clave para la siguiente etapa de negociaciones, especialmente tras
la entrega del cuerpo del oficial israelí Hadar Goldin, lo que podría marcar el
inicio de una vía segura para abordar la situación de los combatientes
atrapados.
¿Quiénes son los combatientes atrapados en los túneles de
Rafah?
Las Brigadas Qassam, el brazo armado de Hamás, confirmaron que estos
combatientes se encuentran entre sus miembros de élite que permanecieron
atrapados dentro de los túneles ofensivos ubicados bajo lo que se conocía
como control israelí en Rafah, dentro de lo que se denomina la “línea amarilla”,
que es el límite hasta el cual se retiraron las fuerzas israelíes en virtud de la
primera fase del acuerdo de alto el fuego.
Fuentes israelíes estiman que el número de estos combatientes está entre 150
y 200, mientras que Hamás y las Brigadas Qassam no han publicado cifras
precisas, en consideración al secreto militar y a la sensibilidad de las
operaciones dentro de los túneles destruidos.
¿Cómo comenzó la crisis?
El 29 de octubre, el ejército israelí anunció la muerte de un soldado reservista
en Rafah, lo que Tel Aviv consideró una violación del acuerdo de alto el fuego.
Esto se utilizó como pretexto para intensificar el bombardeo de la ciudad,
causando la muerte de más de 100 palestinos y la destrucción generalizada de
viviendas e infraestructura. Esta escalada fue precedida por un incidente
similar diez días antes, en el que dos soldados israelíes murieron en Rafah,
hecho que también se utilizó para justificar nuevos ataques aéreos.
Las dimensiones humanitarias y estratégicas del problema:
La situación dentro de los túneles sigue siendo extremadamente precaria. Los
combatientes atrapados se enfrentan a numerosos desafíos, como la escasez
de suministros médicos y electricidad, y la necesidad de asegurar los túneles
tras la destrucción de gran parte de ellos durante la guerra. Las autoridades
palestinas recalcan que cualquier operación de evacuación debe llevarse a
cabo con extrema precaución para evitar bajas.
En contraste, la entrega del cuerpo del oficial israelí Hadar Goldin representa
un paso tanto simbólico como estratégico. Contribuyó a calmar el clima
En estas circunstancias, los combatientes de la resistencia atrapados se han
convertido en parte de un juego de presión mutua entre Israel y Hamás, en el
que cada bando intenta utilizar el tema para lograr ventajas políticas y
estratégicas, ya sea en términos de un alto el fuego o de negociaciones
internacionales
político en Israel y demostró la capacidad de Hamás para gestionar asuntos
delicados sin perder su poder de negociación. Los analistas sugieren que esta
entrega podría allanar el camino para avanzar en el tema de los militantes
capturados y abrir la puerta a acuerdos similares para su evacuación segura
mediante entendimientos con actores internacionales.
Presión internacional y divisiones políticas en Israel:
Informes estadounidenses e israelíes indican que la administración del
presidente estadounidense Donald Trump ejerce una presión constante sobre
Israel y Hamás para que encuentren una solución rápida al conflicto,
garantizando así la continuidad del alto el fuego y la estabilidad en la Franja de
Gaza. El Comité Internacional de la Cruz Roja también participa en la
formulación de planes para una evacuación gradual, teniendo en cuenta la
seguridad de los combatientes de la resistencia y mitigando los riesgos
derivados del derrumbe de túneles y edificios aledaños.
Las disputas internas dentro del gobierno israelí, particularmente entre la extrema derecha y los partidos ultraortodoxos, juegan un papel indirecto en el
asunto, ya que cualquier movimiento hacia los combatientes varados también
está vinculado a la presión política interna y a la necesidad de equilibrar las
demandas de los extremistas con las presiones de la comunidad internacional.
La situación de los combatientes de la resistencia palestina atrapados en Rafah
pone a prueba la capacidad de Hamás para gestionar asuntos delicados de
posguerra. Combina dimensiones militares, políticas y humanitarias, y refleja
la importancia del simbolismo en la entrega de los cuerpos de los soldados
israelíes. Como demostró el caso Goldin, Hamás puede transformar gestos
simbólicos en herramientas de presión estratégica, lo que le permite obtener
ventajas políticas y de seguridad sin descuidar sus líneas defensivas Resolver el problema de las personas varadas y garantizar su seguridad
también envía un mensaje importante al interior de Palestina y al mundo sobre
la capacidad de la resistencia para proteger a sus miembros y gestionar las
crisis humanitarias en un entorno sumamente complejo y bajo la atenta
mirada de la comunidad internacional. En realidad, la situación de los
combatientes de la resistencia atrapados en los túneles de Rafah no es solo
una cuestión humanitaria o militar, sino un elemento crucial para la estabilidad
de la región tras la guerra. Está directamente relacionada con la capacidad de
gestionar asuntos delicados como la entrega de los cuerpos de los soldados
israelíes, y demuestra que Hamás puede ejercer presión política y estratégica
a favor de la resistencia, sin descuidar la seguridad de sus integrantes. Esto
refleja una gran habilidad para gestionar el equilibrio entre guerra y paz, entre
resistencia y negociación, y entre presión militar y diplomática.
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